• Red de Servidores Públicos

Honduras y su Primera Mujer al Mando

Zabdi Abigail Canales


El 25 de enero de 1955, Honduras dio un gran giro cuando la población femenina, luego de una ardua lucha contra las diferencias sociales, hizo su primera conquista política: el derecho a ejercer el voto. En 1957, las mujeres hicieron uso de este derecho por primera vez y hoy, 67 años después, celebramos que una mujer se convierte en la primera presidenta del país y la decimotercera en América Latina.


A pesar de que la representación política de la mujer ha sido escasa y de lento progreso, no solo en Honduras sino en toda latinoamérica y la mayor parte del mundo, sin duda, este es un gran paso para apuntar los reflectores hacia la mujer en los espacios de liderazgo y los procesos de decisión, donde juega un rol fundamental para el desarrollo de la política, educación, salud, economía y de la justicia contra la violencia y la necesidad de prevenirla.


Es así, que a raíz de este nuevo proceso electoral, han surgido nuevos liderazgos femeninos en puestos de alta incidencia para el país como la Secretaría de Finanzas, la Presidencia del Banco Central de Honduras y multiples diputaciones que han sido algunos de los puestos ocupados por mujeres hondureñas de alta potencia para este periodo de gobierno.


Es necesario entender que el rotundo gane de la presidenta Xiomara Castro, no solo significa el mandato del país, si no la esperanza de miles de hondureñas y latinas que aún no se dan cuenta del gran potencial que les acompaña, el sueño de la niña que ahora se dibuja en las tareas escolares como presidenta, y un espejo para los países hermanos de latinoamérica para romper los esquemas del control masculino. Sin dejar de lado que, después de mucho tiempo, en la calles de Honduras se respira un nuevo aire de esperanza y optimismo hacia al nuevo gobierno.


Finalmente, se materializa la lucha de todas aquellas hondureñas, como Clementina Suárez, Visitación Padilla y Berta Cáceres, quienes hace varios años se sacrificaron para elevar el papel de la mujer en la sociedad. Por ello, el triunfo de la nueva presidenta Castro es también el de Padilla, Suárez, Cáceres, el mío y el de todas las demás mujeres hondureñas y latinoamericanas.